TIEMPOS DE DECIR ADIÓS

| No Comments
El decir adiós cuesta.  Cuesta más cuando toca despedir a alguien cercano.
Siempre tenemos la absurda idea que somos eternos.  No dudamos en postergar aquello que quisimos hacer con alguien  o pensamos llevarle a alguien y un dia, esa postergación no tendrá fin.
Pensaba en esto porque estoy en la edad en la que los padres envejecen y a nuestro entorno, llegan las noticias de aquellos que van partiendo, porque sin que nos demos cuenta, están ahí, en la edad de descansar.  Son gente que nos enseñó a caminar por la vida, que nos hizo lo que somos y ahora, normalmente ya lejanos de la imagen del padre superhéroe o la madre que todo lo puede, van poco a poco dejando pase a los hijos, quienes ahora son los que deciden, ahora son los que invitan y muchas veces, son aquellos que van, saludan, miran un ratito y luego parten a sus múltiples ocupaciones.
Me apena verme en esa generación y leer o escuchar como padres y madres de buenos amigos, de pronto se van.  Dejan el dolor, la pena, el querer tenerlos un momento más.
Mi padre falleció hace más de diez años.  Fue luego de una enfermedad larga y triste, lo que tal vez nos ayudó a todos, porque así es más fácil decir adiós.  Sentimos que era para su bien, para que por fin descansara de tanto dolor.
Pero aquellos padres que de pronto se van?  Aquellos hijos que se acostumbraron a verlos ahí y como día a día cambiaron su altura, su fuerza, su presencia, no nos dimos cuenta que poco a poco se nos iban y no había forma de evitarlo?
Hoy pensé en eso y en la inevitable realidad.
Me toca cuidar a mi madre, que aún está con nosotros, pero que, ante los ojos de todos, día a día cambia su altura, cambia su fuerza, cambia su presencia...

Leave a comment

About this Entry

This page contains a single entry by Patricia Flores Lama published on September 2, 2017 10:16 AM.

Buscar nuevos rumbos was the previous entry in this blog.

Find recent content on the main index or look in the archives to find all content.